martes, 29 de diciembre de 2015

New Paper 11: Miguel Ángel Aguilar

Recién despedido –para la sorpresa de todos sus compañeros de profesión y de periódico, así como para sus seguidores- del diario El País, después de veinticinco años de colaboración con esta cabecera, que más que su trabajo ha sido su casa, el veterano y mítico periodista acudió a nuestra facultad de Ciencias de la Información de la UCM para reflexionar con nosotros sobre la profesión. Y, para nuestro asombro, apenas dedicó palabras, ni siquiera de desprecio, ante uno de los hechos más significativos en la historia del periodismo reciente: uno de los periódicos de mayor prestigio nacional despide a uno de sus colaboradores por las palabras que éste les dedicó en una entrevista a The New York Times.

Aguilar, con un aspecto algo endeble y una respiración escabrosa y difícil, nos mostró su lado más humano durante un encuentro de casi dos horas en que nos brindó una clase magistral de periodismo. No al estilo Mario Tascón en el New Paper 10, sino al más puro estilo Kapuscinski. “Los periodistas no somos noticia, no debemos ser los protagonistas”, decía. Todo con un cierto tono que se podía aplicar a su reciente experiencia con El País, pero que sin embargo pasaba por alto. Solo se refirió a ello diciendo que “lo peor que se puede ser, es víctima”, y aclarando que no iba a “ingresar en la cofradía del Santo Reproche”, citando a Sabina.

Esto fue probablemente lo que más me impresionó de él, ya que un periodista con el prestigio que su figura merece, lejos de comportarse con la indignación y la soberbia que cabría esperarse de un profesional de su talla, estaba enseñándonos un lado puramente humilde y honesto; y con él estábamos aprendiendo esa lección sobre el papel que ocupamos en la sociedad: no somos los protagonistas. Lo que sería “marcarse un Kapuscinski”, una buena dosis de ética periodística.

Otra cosa que fue de agradecer durante su ponencia fue que nos aseguró que el periodismo, y nosotros como sus vasallos, tiene futuro; que se está transformando, pero que sigue desempeñando una labor social de vital importancia. La diferencia es que ahora los ciudadanos, por los avances tecnológicos, ya saben lo que ha pasado, pero necesitan que alguien se lo explique en profundidad. Además apuntó que, pese a que todo se ha transformado, “lo que no ha cambiado es la entraña del ser humano, nos siguen importando las mismas cosas: la defensa impepinable de las libertades, que no se alcanzan una vez para siempre, sino que hay de seguirlas defendiendo”. Y “para eso      –decía-, está el periodismo”.

Con respecto a la crisis del periodismo en papel, él aseguró que éste jamás va a desaparecer porque es un elemento de lujo, y que ese es el único sector que nunca sufre crisis. Además apuntó que su semanario Ahora se ha atrevido con el papel, no solo por eso, sino porque ayuda a una selección más depurada de lo que se quiere contar. “Queremos ser planta depuradora en medio de las inundaciones”, reflexionó.

Llegando al final de su ponencia, nos invitaba a acercarnos al proyecto Ahora, con el que se siente muy entusiasmado; y nos daba ánimos a seguir adelante con esta profesión por la que compartimos pasión. Sin duda este encuentro con el gran Miguel Ángel Aguilar fue toda una lección de vida y de periodismo.

martes, 15 de diciembre de 2015

De la cultura al papel: Revista Ábaco

La revista Ábaco es una publicación especializada en el ámbito cultural y de las ciencias sociales que tiene como objetivo fundamental dar a conocer al lector temas atemporales desde diversas perspectivas en un mismo número. Es decir, cada ejemplar se centra en una monografía abordada desde el punto de vista social, económico, psicológico, cultural...etc. Por ejemplo, la última edición de la revista se centraba en el tema de Grecia, explicando cuestiones de la tradición política, social, literaria, filosófica, etc., que caracteriza al país. Es destacable además que esta revista tiene como premisa principal también el tener la óptica puesta en temas relevantes o de actualidad, por lo que cada número trata acerca de un tema relacionado con algún suceso reciente en el mundo (lo que se conoce como percha en periodismo).

Se trata de una publicación de periodicidad trimestral, por lo que sus números suelen ser extensos y muy elaborados; y dispone de una envergadura a nivel mundial, aunque enfocada especialmente a lectores de habla hispana. Es una revista abierta a la participación de todo el que lo solicite, y da oportunidad de acceder a esta posibilidad, facilitando el contacto a través de la web de manera visible. En lo que respecta a la revista digital, la distribución de la página web deja algo que desear, ya que es un poco confusa al principio para aquel que no conoce la publicación; aunque la información se encuentra fácilmente, así como las claves para comprender el funcionamiento de la revista. 

Con respecto al papel, supone un gran logro que el periodismo cultural aún prevalezca en formato papel, ya que es un formato cercano a la ciudadanía, en el que confía la población al fin y al cabo, el formato de referencia. Por ello es importante que, aunque de forma trimestral, permanezca esa forma de acercarse a la sociedad que supone el papel, de hacer los contenidos tangibles, de hacer la cultura algo físico, en forma de libro y con el sello de Ábaco. Podría decirse que esta publicación, además, no ha caído en la crisis del papel, ya que desde el principio vivió y vive de las suscripciones de sus fieles lectores, lo cual permite publicar una cifra más aproximada a las ediciones que se van a vender, evitando así el desperdicio, no solo económico que conlleva la impresión de todas ellas, sino también el desperdicio de papel.


Con más de 30 años de actividad, Ábaco nace como iniciativa en Asturias en 1986 y comienza como publicación local, traspasando poco a poco fronteras y convirtiéndose en una revista de renombre entre las especializadas en cultura; ya que esta publicación abarca todos los ámbitos posibles: desde el cine y la literatura, hasta el aspecto más económico o social. Además, lo lleva a cabo de una forma especial y, en parte, condicionada por su periodicidad; y es que esta revista realiza monografías en cada número, y va de lo concreto a lo general; focalizando en ámbitos muy determinados su estudio cultural en cada edición. Su intención principal es definida por ellos mismos  en su web explicando que en cada número tratan de “ofrecer un panorama sobre una cuestión de actualidad con un cierto distanciamiento de la urgencia diaria de la noticia que impone una publicación de corte diario o semanal”.

Así, desde mi punto de vista, uno de los rasgos más interesantes que aporta Ábaco como publicación de autoridad en el mundo del periodismo cultural, es que no solo da cabida a todos los ámbitos que abarca el término cultura, sino que además, a través de ello, pretende ejercer una labor social: hacer reflexionar y debatir con sus propias ideas al lector, armarle con nuevas herramientas a través de nuevos conocimientos con los que analizar y juzgar el mundo; pues la cultura enriquece y aporta nuevas visiones y lecturas a las cosas. Quieren ser un “vehículo de reflexión, investigación y debate intemporal e interdisciplinario”, para acercar nuevas perspectivas sobre lo que nos rodea a todos como individuos que forman parte de una sociedad con las mismas características que se desarrollan en la revista. 

Hacer pensar para existir, citando al filósofo; y para no caer en el vacío en que nos introducen los poderosos cada vez que se menosprecia, recorta o envenena la cultura, que por ser quizá uno de los bienes sociales más importantes es también así, como la educación o la sanidad, uno de los más maltratados.


FICHA

-Nombre: Revista Ábaco.

-Fundación: fundada en 1986, en Asturias.

-Periodicidad: trimestral.

-Formato: Se publica en papel, así como en formato digital (donde se publican también noticias).

-Director: Miguel Á. Álvarez Areces.

QUIÉNES LA HACEN

-Consejo editorial-
Miguel Ángel Álvarez Areces; Alberto Hidalgo Tuñón; Faustino Miguelez Lobo; Guillermo Morales Matos; Humberto Morales Moreno; James Fernández; Javier Fernández Vallina; Jeffrey Bortz; José Altschuler; José Ramón Alonso Pereira; José Ramón García López; Juan Cueto; Laurentino Bello Acebrón; Luis Badosa Conill; Luis Sepúlveda; Manuel García Rubio; Margaret J. Hart; María Xosé Rodríguez Galdo; Mario Delgado Aparain; Massimo Preite; Ramón Gutiérrez; Reinhard Friedmann; Sagrario Salaberri Ramiro; Benigno Delmiro Coto.

-Redactores-
Miguel Ángel Álvarez Areces (director editorial de Ábaco); André Argollo Ferrao (Departamento de Arquitectura y Paisaje); Daniel Marías (Departamento de Humanidades); Humberto Morales Moreno; Jesús López Díaz; José M. Lopes Cordeiro, José Parejo; Laura Álvarez Francisco (sección Libros e información de la salud); Luis Alfredo Lobato Blanco; Rubén Figaredo Fernández; Luis M. Piñera (sección historia local); María Gómez Martín (sección Historia y Estudios de Género); Miguel Arrieta Gallastegui †; Pablo G. Guerrero (sección Crítica Cultural y Ciencias Humanas); Pablo García Fernández (sección Sociología y Consumo); Pablo Huerga Melcón (sección Ciencia, Tecnología y Sociedad); Ignacio Fernández del Castro (sección Filosofía y Movimientos Sociales).

-Corresponsales-
Pekín- Beijing, China: Rita Álvarez Tudela [ ritafrera@gmail.com ]
Argentina: María Areces [ maria_areces@artear.com ]
Brasil- Uruguay: Armando Olveira (Montevideo) [ warolve@adinet.com.uy ]
Países Bajos: Ingrid van der Voort [ floggiston@gmail.com ]

DISEÑO Y DESARROLLO WEB

CONTENIDOS Y SECCIONES

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miércoles, 9 de diciembre de 2015

Arte y poder, un binomio universal

El mejor ejemplo que ha dejado plasmado la historia para comprender el binomio que entrelaza el concepto de arte y poder es el de las antiguas civilizaciones, y cómo ese rasgo ha prevalecido a lo largo de todas las posteriores. Desde el comienzo de las civilizaciones, siendo Egipto la primera, una de las formas más clarividente de manifestar a quién pertenecía el dominio de esa sociedad o civilización era el arte. Un pequeño análisis a la visita al Museo Arqueológico Nacional refleja a la perfección esta tesis.


Por arte, hoy, entendemos casi todo. Es decir, podría decirse que prácticamente todo es arte: desde las vasijas y útiles que empleaban nuestros antepasados prehistóricos, hasta las armas o las pinturas en paredes y esculturas, e incluso la forma de enterrar. También porque suele estar inexplicablemente –a mi modo de ver- asociado arte con antiguo. Pero, en cualquier caso, todo ello era una proyección del poder, ya que los líderes de dichas sociedades –en el caso de Egipto, por ejemplo, el faraón y su familia, y escalas sociales similares; o en el de Roma, el emperador y su familia, y la gente de su mismo estrato social, que aún no estaban bien definidos- eran los que mejores utensilios, vasijas y ritos funerarios tenían.

En el caso de Egipto es especialmente imponente, ya que a los faraones se les enterraba en sarcófagos muy ornamentados y elegantes, bajo pirámides majestuosas y junto a un montón de utensilios para “su otra vida”. Estos sarcófagos reflejaban otro elemento de vital importancia, ya que en ellos se narraba, a través de jeroglíficos, la historia del faraón en cuestión; que era la escritura de la época. 

Este es otro modo en que el arte delimita la importancia y el poder de cada sector social a través de las civilizaciones; pues solo tenían acceso a él aquellos que disponían de posibilidades económicas. Así, solo sabían leer y escribir los más poderosos.

A partir del siglo XIX- XX las cosas dieron un gran giro, igual que la concepción del arte, pero hasta entonces éste fue un privilegio de lujo que solo las clases sociales más altas podían permitirse. La propia Edad Media lo refleja: los artistas estaban al servicio de mecenas que decidían qué tipo de arte querían. A la vista queda que el arte era de los poderosos, pues ellos eran los retratados en la mayoría de las pinturas, esculturas e incluso hasta en poemas y escritos (los mencionados jeroglíficos, por ejemplo). Incluso la historia es de los poderosos, pues los libros lo reflejan diciendo frases del tipo “esta obra la pintó Goya para Carlos III”, o similares.

Otra muestra reveladora del binomio mencionado es la que concierne a la invisibilización de la mujer y la visibilización del hombre. La mujer fue infravalorada desde el principio de la historia, y tratada como un mero objeto (y aun así ésta no reconocida). Más adelante las cosas cambiaron, pero aún hoy esa concepción de la minusvaloración del género femenino se mantiene anclada en el imaginario colectivo. Apenas hay representación de la mujer en el arte, y, de serlo, lógicamente, son solo las poderosas (por ejemplo la escultura de Livia, esposa del emperador Augusto).

Así, poder y arte han sido íntimamente ligados durante muchos siglos, hasta que el arte dio un golpe en la mesa y se desligó casi totalmente del poder. Incluso podría decirse que esa separación de bienes ha convertido la libertad del arte en libertinaje, tanto que ya ni el arte sabe lo que es arte. Ahora el arte es poder, no el poder, arte.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Obituario (ficticio): Mario Vargas Llosa

Mario Vargas Llosa, el ilustre y reconocido novelista y periodista latinoamericano, murió ayer, 2 de diciembre de 2015, en su residencia de Madrid, a causa de una coma mal puesta en su obituario ficticio. Los detalles más concretos de su muerte aún se desconocen, aunque se sabe que el escritor se hallaba en su escritorio a la hora habitual de su oficio de escribir, las nueve de la noche, cuando navegando por la red encontró un obituario falso mal escrito, que le produjo una sobredosis de risa, ante la cómica idea de realizar un obituario ficticio, unida a un par de comas mal puestas en el texto que se le atragantaron, terminando así con su vida, a los 79 años de edad.

Jorge Mario Pedro Vargas Llosa nació el 28 de marzo de 1936 en la ciudad de Arequipa (Perú), en el centro de una familia deshecha, motivada por el divorcio de sus padres antes de su nacimiento. El reconocido escritor comenzó en el mundo de la literatura estudiando Letras y Derecho en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (Lima, Perú), y empezó sus andaduras por el mundo del periodismo poco después de iniciar sus estudios, compaginando hasta siete trabajos distintos, la gran mayoría de ellos en medios de comunicación. El joven Vargas Llosa publica su primera obra como dramaturgo, con el drama La huída del Inca, aunque no es hasta 1959 con el título Los jefes, un conjunto de cuentos, cuando su carrera literaria comienza a dar sus frutos. Por esta primera segunda obra recibe el premio Leopoldo Arias, que sería solo el primero de los muchos premios que recibirá a lo largo de su vida.

Desde entonces, y hasta hace apenas unas horas, el legendario Mario Vargas Llosa, uno de los escritores por excelencia protagonista de dos siglos, XX y XXI, se consolidaba como un referente literario y una autoridad novelística crítica. Además de su actividad como literato, siempre íntimamente ligada a la de periodista, el autor al que hoy se despide destacó también por su activismo político, al igual que otros de su talla como Pablo Neruda o Mario Benedetti; pues Vargas Llosa llegó incluso a presentarse como candidato para la presidencia de Perú en la década de los 80-90, perdiendo las elecciones.

Habiendo publicado más de 60 obras, recibió numerosos premios de gran prestigio, como el Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 1986, o el Premio Nobel de Literatura en 2010.

Si bien es cierto que su trayectoria profesional obtuvo, obtiene y probablemente obtendrá aún un gran reconocimiento universal, la última etapa de su vida estuvo muy marcada y manchada de rosa, por los escándalos de su vida privada, referentes al divorcio de la madre de sus hijos, Patricia Llosa, y a su romance con Isabel Preysler, que ambos vivieron muy intensamente.

Desde aquí un último homenaje a la gran leyenda literaria que fue Mario Vargas Llosa, y nuestro más sincero pésame a sus seres queridos y sus fieles lectores.

Este es un obituario ficticio realizado como práctica para la asignatura de Periodismo Especializado en Ciencia y Cultura.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

"Sala virtual de prensa: una herramienta clave de comunicación"

El Festival Internacional de Jazz llegó a Madrid el año pasado para quedarse. Una celebración anual con sede en el auditorio de Conde Duque, el lugar y ambiente más que acertado para desarrollar un congreso de amantes de este tipo de música tan especial y, sin embargo, tan poco consumida y concurrida. Pero gracias a la labor de iniciativas como esta, el jazz está ganando terreno y experimentando una gran acogida entre nuevos grupos sociales. En la edición de este año, el programa es muy variado, y llega con artistas de la talla de Richard Bona o Anthony Strong, que vienen con un ideario muy distinto y actitudes musicales muy definidas; con un aire desprejuiciado, fresco, rabiosamente joven y dispuesto a mostrar un envite liberador.

Pero sin ninguna duda, como diría el filósofo Francis George Steiner, “lo que no se nombra, no existe”, es decir, que las cosas solo existen si se nombran. Al menos es así para la población, cuyo saber sobre el mundo está determinado por lo que los medios de comunicación les trasladan. Por ello, una de las cosas más cuidadas por parte de la organización de esta iniciativa cultural, y de la mayoría de proyectos de esta índole, es su visibilidad, es decir, la relación con la prensa, pues quieren darse a conocer, quieren que la gente acuda; y para todo ello necesitan, aparte de la magnífica organización y las ganas que se denotan, una cosa fundamental: que se hable de ellos.


Con esta misma intención, el fabuloso Festival Internacional de Jazz ha preparado una sala virtual de prensa, que ha resultado ser una herramienta clave de información y comunicación. Así, a través de la página web oficial toda la información acerca del congreso, las actividades, conciertos y posibilidades que oferta este evento está disponible a través de la plataforma digital. Dentro de ella se encuentra el apartado de Prensa, desde el que se puede descargar el cartel y el programa del festival, así como fotografías de los artistas y el dossier de prensa.

El dossier de prensa es un documento de vital importancia en este tipo de eventos, ya que en él se reúne toda la información necesaria para los medios de comunicación: desde la explicación y origen del evento, hasta el programa y horarios de conciertos y actividades, así como la presentación y ubicación de cada artista que participará en el festival, el precio de las entradas, etc. Se recoge también en este dossier la información sobre otros conciertos, conferencias y actividades que tienen relación con el Festival de Jazz 2015 pero que tienen lugar en otros escenarios de la capital; y, por último, los datos técnicos y contactos del JazzMadrid’15.

Finalmente, la sala de prensa virtual del Festival Internacional de Jazz 2015 incluye el enlace a reseñas realizadas por varios medios de comunicación, una galería de fotos, el acceso directo a redes sociales donde seguirlo de cerca, un blog con reseña propia de cada concierto y un enlace al contenido vivido en la edición anterior. Todo para llenar los medios, igual que las calles, con el más puro y renovado sonido de jazz.

viernes, 20 de noviembre de 2015

Josef Koudelka: una vida en imágenes

Desde el mes de septiembre de 2015 y hasta finales de noviembre, una de las salas (sala Bárbara de Braganza) de la fundación Mapfre, una institución sin ánimo de lucro que pretende contribuir al bienestar social fundamentalmente a través de la cultura –consiguiéndolo, por cierto- ha acogido una exposición que mezcla el fotoperiodismo con la fotografía artística, identidad personal del protagonista de dicha colección: Josef Koudelka. El fotógrafo, nacido en 1938 en Checoslovaquia y nacionalizado francés, es uno de los grandes de la Agencia Magnum, la primera agencia de fotografía creada de la mano de los primeros fotoperiodistas, fundamentalmente por el mítico Robert Capa.

A grandes rasgos, la selección de imágenes de Koudelka es una muestra de sus fotografías clave para comprender su obra, pero haciendo un breve ejercicio de análisis y reflexión, la exposición está algo desordenada y falta de significado. Puede que por el montaje o por el planteamiento de cómo se presentan las series, pero para nada debido a las fotografías de Koudelka, pues es sin duda uno de los más grandes de la fotografía.

Sus instantáneas están llenas de conceptos: la forma de retratar, el enfoque y dónde pone la atención al tomar las imágenes transmiten un esbozo de una realidad diferente. Claro está que hay unas que sugieren más que otras, igual que las personas, las canciones o los cuadros. Me encantaría poder citar algunas, pero si hay algo que sí echo de menos en el autor es que titule sus imágenes con algo más que un simple “Eslovaquia”.

La muestra de instantáneas inmortaliza los momentos que vivió un fotógrafo apátrida, marcado por el sentimiento de falta de pertenencia a un lugar concreto, anclado en la soledad; una personalidad caracterizada por una “nacionalidad incierta”. Más que un fotógrafo de guerra al estilo Robert Capa, Koudelka se decanta por el sentido más humano –o inhumano, mejor dicho- de la guerra, en lo que se asemeja a James Nachtwey: en la decepción del mundo, el retrato de un mundo herido por la mano del hombre.

La exposición recoge imágenes de sus series más famosas, Gitanos, Invasión y Exilios, así como repasa su trayectoria, empezando por fotografías que podrían pasar perfectamente por pinturas, sobre los ensayos de una compañía de teatro. Luego comienza la serie Gitanos, con la que se dio a conocer, de marcado carácter realista. La muestra se divide en dos salas, ya que aglutina más de 150 instantáneas. En la segunda sala se encuentra la colección Invasión, caracterizada por un tono más documental, donde también se hallan fotografías panorámicas más recientes.

Se trata de una buena selección del trabajo de Koudelka, en lo que al reflejo de su obra se refiere; ya que aúna todas las etapas del autor, sin embargo, como exposición deja algo que desear, ya que transmite desorden en la sucesión de las series: le falta coherencia, un hilo conductor más allá del simple concepto: “la obra de Josef Koudelka”.

domingo, 15 de noviembre de 2015

#NewPaper10 : "Sortear la ola"

La única posibilidad de sobrevivir es tomando la ola. Así terminaba su speech Mario Tascón, uno de esos referentes del periodismo que se ha ganado su lugar a pulso por haber sabido tener visión, haber sabido innovar y atreverse a coger las riendas de los nuevos medios cuando los viejos se quedaron antiguos y daba miedo emprender hacia lo que se avecinaba: el principio del fin del periodismo tradicional. Tascón acudió  a la conferencia de New Paper 10 en la facultad de Ciencias de la Información con una presentación de power point, como si de una clase se tratara. Desde luego que lo fue, una clase magistral. Para comenzarla citó a Einstein: “si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”, “otro gran consejo que la prensa tradicional no ha seguido” añadió, y se dispuso a desarrollar su ponencia a través de doce imágenes, entre ellas algunos cuadros clásicos.

Comenzó con la Lección de anatomía de Rembrandt y dijo aquello de: “el muerto es la prensa”. Todos al bolsillo de su atención. Tascón habló de los males de la prensa, y también ofreció soluciones que los obcecados y soberbios medios tradicionales no quieren seguir. El periodista explicó la situación de la industria mediática comparándola a la de los enfermos terminales y las diferentes fases por las que pasan: la negación, el enfado, la negociación, depresión y, por último, la aceptación. La TV, comentó, está aún en la primera fase: la negación (se niegan a ver Youtube y otras webs como una amenaza) y la prensa en la depresión; pero ninguna en la fase de aceptación. Tascón no perdió la oportunidad de hacer críticas –siempre constructivas, eso sí- al modelo de periodismo digital, ya que, según su teoría, es un producto diferente que se está tratando igual, con los mismos mecanismos que a los tradicionales, y para florecer necesitan otros ingredientes.

Además destacó la importancia de la distribución y de que los periodistas no sirvan solo para escribir, sino que el perfil de un buen periodista, a día de hoy, es saber hacerlo todo: desde escribir a distribuir. Todo ello, poco a poco, ilustrado con imágenes clásicas y también nuevas –no es casualidad que no recurriese solo a clásicos, gran analogía-. En el caso del perfil del nuevo periodista utilizó al Hombre de Vitruvio de Da Vinci. El discurso principal de Tascón fue la necesidad de adaptarse a los nuevos cambios, criticando el paso atrás que ha dado The New York Times con redacciones separadas para digital-tradicional. Él apostaba por las open newsroom y la convergencia para diseñar un producto mejor y más eficiente. Dentro de toda esta mecanización del concepto de periodismo y el proceso de la información, así como del modelo mediático; un atisbo de sensibilidad se vislumbró en la ponencia del respetado periodista: apareció el concepto de creatividad y la importancia de ponerle límites para que florezca, y de la credibilidad, y dijo que el modelo de negocio se basa en esta premisa, y es justo la que están descuidando los medios.

Pese a ello, el lado más frío del periodismo -y puede que el más necesario hoy día para hacer que los nuevos paradigmas mediáticos (basados en Internet) funcionen- fue el que predominó en todo el discurso de Tascón, hasta la gran ola. Yo estaba algo decepcionada y confusa de no haber podido sacar nada en claro de este aluvión de información algo incómoda, pero entonces, antes del tsunami de preguntas de los asistentes, el periodista nos deslumbró con un tsunami de moralidad. “Estamos en un proceso gigante de transformación que infunde mucho miedo, por ello se necesita visión, habilidad, incentivos, recursos y un plan de acción para que el cambio funcione”. Comenzó el clímax del final de su ponencia. 

La última imagen fue La gran ola de Kanagawa, y aquí vino la gran enseñanza: estamos acostumbrados a leer las cosas de forma sistemática, y se nos olvida que todo tiene múltiples lecturas, que solo hay que “trabajar un poco para intentar entender las cosas y no quedarnos con lo que hay a simple vista”. Si lo pensamos bien, los japoneses leen de izquierda a derecha: los pescadores de la imagen no están tratando de huir de la ola, sino de tomarla. Pues, para sobrevivir, solo hay una opción: sortear la ola. Reinventarse, para no morir.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

"Evolucionar o morir"

El anuario estadístico de España es un documento oficial elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), considerado incluso una obra emblemática de este organismo, ya que se lleva elaborando desde el año 1858. En el documento se realiza una síntesis de información estadística anual, recopilando datos procedentes de diversas fuentes cuyo objetivo es aportar un reflejo cuantitativo acerca de la realidad económica, social y demográfica de España.

En lo que al año 2015 respecta, el anuario divide su análisis en varios puntos, entre los que se encuentran la demografía, la educación, el medio ambiente, el ocio y la cultura o la ciencia y la tecnología; entre otros. Dentro del punto de ciencia y tecnología, por ejemplo, se desarrollan diversos indicadores en relación a estos aspectos, como la inversión que se dedica a la Investigación y el Desarrollo en varios ámbitos como la empresa, la educación, también una encuesta de población activa, los presupuestos destinados a este sector por comunidad autónoma…etc.

Entre todos los indicadores, destaca la encuesta sobre “el uso de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones y del Comercio Electrónico en las Empresas”, que es el factor dentro del que se engarza el tema en cuestión general (y de vital importancia): la comunicación. Esta encuesta es promovida por el INE anualmente, en colaboración con el Ministerio de Industria, Energía y Turismo y el Instituto de Estadística de Cataluña, con el objetivo de obtener “cifras e indicadores sobre la implantación y uso de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) en general, y sobre Internet y el comercio electrónico en particular”; es decir, estudiar cómo se aplican -y con qué calidad- las nuevas tecnologías al sector de la información y la comunicación en las empresas.



Así, los datos revelan que en el primer trimestre de 2014, un 98,3% las empresas españolas con 10 o más empleados disponen de conexión a Internet, y 7 de cada 10 empresas disponen de página web. Los datos disminuyen en lo que respecta a aparatos que facilitan estos servicios, ya que solo el 54,6% de las empresas proporciona a sus empleados dispositivos portátiles que permiten la conexión a Internet para uso empresarial. Los datos de la encuesta revelan además que únicamente el 28,5% de las empresas con 10 o más empleados realizan compras mediante comercio electrónico, y un 17,8% realizan ventas a través de este medio (datos de 2013); por lo que es posible afirmar que éste es un sector aun prácticamente sin explorar para el sector empresarial español.

En cualquier caso, lo que está claro es que para poder sobrevivir en el mercado, las empresas han de saber adaptarse a los cambios e incluso anticiparse a ellos, para no quedar relegados a la periferia del sector. Lo mismo ocurre con los países; y esta es justo la cuenta pendiente de España, pues lo datos de inversión en Investigación y Desarrollo -además de que es el tema central de las encuestas, cuando la palabra "ciencia" abarca muchos más ámbitos- dejan bastante que desear. Tanto que gente con muy buenas ideas y proyectos solo consigue verlos florecer emigrando a otros países. Y luego nos quejamos porque no se sienten “patrios”, cuando su patria prefiere donar su dinero a los bancos en lugar de a intentar ser una potencia mundial en I+D, para lo que desde luego solo nos queda una opción: evolucionar o (terminar de) morir.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Fotografía y género. Evolución de los estereotipos masculinos y femeninos.

No. No es que el fundador de la revista Playboy, a sus 89 años, se haya dado cuenta del sexismo y la degradación de la imagen de la mujer que desprendían sus llamativas portadas. No. Al parecer, resulta ser que el contenido que hacía diferente a la revista Playboy, y motor fundamental de su éxito, ahora resulta estar a solo un 'clic' de los usuarios (pornografía en Internet); las fotografías de mujeres desnudas en todo tipo de poses están “trasnochadas”, y sus ganancias “ya no son rentables”. Al menos así lo afirmó Hugh Hefner, fundador de la revolución sexual en forma de revista, en una entrevista para The New York Times. Lo que la publicación pretende es dar un aire nuevo y fresco a su imagen, más limpio, ofreciendo los mismos contenidos (es decir, periodismo investigativo, ficción de calidad y entrevistas a fondo con personajes históricos) pero con otro eslogan y otro target: chicos de entre 18 y 30 años.

Esta noticia ha causado un gran revuelo en la sociedad a nivel mundial, ya que se trataba una revista de alcance planetario. Pero el debate en torno a ella siempre ha estado abierto en los sectores más críticos de la sociedad, tanto que conocer el porqué de esta decisión de Playboy ha decepcionado, probablemente, a más de un colectivo.

Y es que analizando la representación de ambos géneros en la fotografía, especialmente publicitaria, se aprecian diferencias abismales en lo que a estereotipos de género se refiere. Según defienden las teorías feministas –que no “feminazis”, ¡ojo!- los hombres –todo esto salvando las excepciones- siempre han estado representados con cierto tono de idealización, con aires de grandeza y una postura y actitud dominante; en contraposición a la figura de la mujer: bella, sumisa, frágil y como un objeto fuera de la realidad y poco consciente en el mundo.

Al hilo de esta cuestión, la fundación Canal ha estrenado recientemente una interesante exposición que pretende dar explicación a los conceptos de masculinidad y feminidad en la fotografía y conciliar ambos puntos de vista

Con un total de 130 imágenes tomadas por diversos nombres referentes de hombres y mujeres en la historia de la fotografía, Percepciones:Hombre y mujer en la historia de la fotografía pretende y consigue hacer un recorrido por la representación de los géneros a lo largo de la Historia del Arte, la cual “describe estos dos compartimentos estancos como auténticas prisiones para las mujeres en la mayoría de los casos, y también en no pocas ocasiones para los hombres”. Unas por la falta de exigencia de nada (objetos bellos, simplemente) y otros por el exceso de exigencia; todo esto según unos roles de género autoimpuestos por un sistema obsoleto: el patriarcado.

Así, la exposición hace un recorrido por cinco etapas, pretendiendo esbozar de este modo una reflexión final acerca de la supuesta “guerra de géneros”, resumiendo que ambos, hombres y mujeres, están oprimidos socialmente y que han sido injustamente representados por el arte y la fotografía

En la última etapa, “Quiero ser tú”, se llega a la tesis final de que la relación entre hombre y mujer conlleva una admiración del rol del otro, “una fascinación por sus encantos y actitudes, a las que aspira como vía de escape del molde férreo en el que la sociedad los ha clasificado”. Por ello, los artistas que han enriquecido con su obra la exposición han aunado sus fotografías con un interesante cambio de actitudes en los últimos tiempos, que se muestra en las imágenes constatando dos tipos de imitaciones: “aquella que surge de la admiración, frente a la inspirada por una ironía como terapia para superar complejos pasados”. Esto es, “hombre y mujer como complementarios y no como contrarios enfrentados”.

martes, 27 de octubre de 2015

¿El precio justo?

El ocio y la cultura son dos de los temas de más ferviente actualidad en la sociedad, ya que son las actividades a las que solemos dedicar esas supuestas ocho horas de tiempo libre que nos consiguió la Segunda Internacional de Trabajadores, junto a las 8 de sueño y 8 de trabajo (las tres ochos). Así, muchos de esos planes propuestos para nuestras horas libres forman parte de lo que se considera “cultura”, que abarca desde la visita de un museo hasta la visualización de un espectáculo o monólogo en algún teatro, asistir a algún concierto e incluso probar la gastronomía típica de un sitio también es cultura. Las actividades culturales se llaman así porque forman parte de las costumbres, características y formas de vida y expresión de una sociedad. Por ejemplo, guste o no; tópico y típico o no, los toros son una costumbre cultural española.

Pero el debate que se abrió hace unos años es acerca del precio de toda esta oferta cultural en España. Y es que resulta que todos los españolitos somos muy intelectuales y nos gusta darnos golpecitos de pecho diciendo que podríamos ser mucho más cultos si todo no fuese “tan caro”, que es el mal que por desgracia sí padecemos en muchos sectores los ciudadanos españoles. Lo mismo me equivoco, pero con todo esto de la moda hípster y vintage parece que ha puesto de actualidad ser un poquito más entendido en temas de películas, música y lecturas alternativas, el arte moderno…así como todo aquello de "el arte por el arte" etc. A mí me recuerda un poco a los años 80 y 90 y a las vanguardias. Y como el fenómeno hípster se da, sobre todo, entre los jóvenes universitarios…nada mejor que una encuesta sobre cultura para saber un poquito más acerca de esto.

Las preguntas del cuestionario, 13 exclusivamente, no eran demasiado profundas, sino más bien tirando a objetivas y cortas; pero, efectivamente, las cosas se complicaban un poquito llegando al final de la encuesta. Primero que todo, edad, estudio/empleo y sexo; factores con los que poder generar algún tipo de respuesta. El de género la verdad es que no era para nada relevante, pero bueno. Tanto la edad como si estudian o trabajan sobra decir que sí que eran factores de peso en el análisis.

La encuesta iba encaminada a realizar un estudio sobre el consumo cultural, especialmente entre los jóvenes universitarios. Pues bien, entre las preguntas realizadas, se encontraban las de si se realiza alguna actividad cultural por semana y a cuáles. El 51, 8% de los 103 encuestados respondió que sí a actividad cultural semanal, y entre las opciones dadas ganaban la literatura y la música con un  25,5% y 23,6% respectivamente.

Está bien, primer paso superado: nuestros jóvenes sí consumen cultura (no solo el botellón y todo eso). En otras cuestiones se les preguntaba sobre si disfrutaban realizando actividades de este tipo, cuáles eran sus preferencias, qué museos frecuentan, si suelen ir al cine o a través de qué medios suelen enterarse…etc. De todas estas preguntas dedujimos que sí, un 63,1% va con frecuencia al cine, un 46% dedica parte de su tiempo mensual a actividades culturales, que un 99% disfruta haciéndolo y que un 67% se entera a través de Internet de los planes de ocio y cultura disponibles.

Pero lo más interesante, desde mi punto de vista, venía a continuación la pregunta número 13: ¿con respecto a los recursos culturales que ofrece internet, consume cultura a través de la red (ver películas, escuchar música, descargarla…)?”. Las respuestas a esta fueron mayoritariamente afirmativas (101 de los 103 encuestados respondieron que sí), muchos contando incluso que escuchaban y descargaban música, así como películas y series de ficción. Pero la cuestión daba un giro más al preguntar acerca de si lo hacían a través de medios lícitos o de la piratería. En este caso, la minoría de los encuestados respondía que consume cultura a través de medios lícitos, un amplio número de jóvenes respondía que exclusivamente a través de piratería y la gran mayoría optaba por el híbrido: “ambas”.

A continuación, en el mismo tono, se les cuestionó sobre su opinión acerca de la piratería, donde encontramos opiniones variopintas: muchos no disponían de información acerca del tema, otros estaban en desacuerdo porque perjudica a la industria, otros añaden a esta opción que dados los precios y el IVA aplicado a la cultura, la piratería es justificable e incluso la mejor opción. Algunos encuestados son más radicales, por un lado algunos defienden que están de acuerdo con ella, y otros que es ilegal y que debería ser condenada; otros piden solución y la gran mayoría concluye que uno de los motivos son los precios que tiene en general la cultura en España.

Y volvemos al comienzo. Los precios que tienen las actividades culturales en España. Al final, pese a las maneras, los jóvenes sí están interesados en la cultura, además de esa plaga de ver Telecirco que parece que se extiende por momentos. Los jóvenes queremos consumir cultura, aunque sea porque está de moda; ¡y gracias a Dios que eso está de moda! Pero no se puede, no nos dejan. Porque nuestras posibilidades económicas condicionan nuestra inversión en cultura. Ahora es cuando viene el comentario: “sí, pero el calimocho de los sábados por la noche no les falta”. Absolutamente cierto, nunca falta. Como tampoco faltaría un buen vino  –que eso también es cultura- si pudiesen permitírselo.

¿El problema? Que llegamos siempre al mismo rifirrafe...y la cuestión es que, mientras exista lo gratuito, nadie va a pagar lo no gratuito. Es triste, pero es real. Por supuestísimo que el arte merece ser pagado. Y por supuestísimo que los jóvenes, además de -muchos- ver Telecirco están interesados en la cultura y el arte. ¿Entonces, los jóvenes consumen cultura? ¡Y tanto! Pero, por desgracia, consumen solo la que pueden.

miércoles, 21 de octubre de 2015

"Malos tiempos para la lírica"

El Anuario de Estadísticas Culturales es una publicación anual llevada a cabo por la Subdirección General de Estadística y Estudios de la Secretaría General Técnica del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. En él se recopilan los datos estadísticos más relevantes para el análisis del ámbito cultural en España, como por ejemplo cuánto gastan los ciudadanos en cultura, la regulación de las empresas que se dedican a este sector o cómo afecta y evoluciona, en definitiva, este sector como valor social y de desarrollo económico en la sociedad española.

En el Anuario de 2014, la décima edición de este proyecto, se tratan diversos puntos, entre los que se encuentra, por ejemplo,  un indicador dedicado al gasto de consumo de los hogares en bienes y servicios culturales. Es interesante ver lo que los ciudadanos, que son el motor de toda sociedad, gasta en cultura para valorar, no solo la relevancia que le dan en su rutina vital, que puede ayudar a estimar una mejora de la calidad cultural española; sino porque también revela la posibilidad económica que tienen de acceder a ella; ya que los impuestos han azotado con fuerza a este servicio.

Haciendo un análisis de los resultados elaborados en este ámbito es sorprendente encontrar que el gasto dedicado por los hogares a la cultura ha experimentado una disminución con respecto a años anteriores (años en los que, teóricamente, afectaba con mayor intensidad la crisis económica, siendo este último el “año de la recuperación”). Por ejemplo, uno de los sectores donde puede apreciarse este fenómeno es en el consumo referido a espectáculos donde, por ejemplo, en el año 2011, con el cambio de gobierno y la toma de medidas más estrictas para hacer frente a la gran crisis en la que se sumergía España, se dedicaba un total de 1.713 de euros a espectáculos, reduciéndose a 1.417 en 2013, el supuesto “principio del fin” de la crisis. Además, el consumo medio en cultura por persona en el mismo año era de 317 euros, un 2,8% de gasto, y en 2013 se redujo a 266 euros por persona, un 2,5% de gasto.

Otros valores sorprendentes son los indicadores del consumo de “libros no de texto” y de los “equipos y accesorios audiovisuales de tratamiento de la información e Internet”. Comparando ambos en relación a los años reflejados en la estadística es curioso destacar la cifra de 2010, por ejemplo, con respecto a la última analizada, la de 2013; en lo que a libros se refiere. En 2010 la cifra de gasto en libros “no de texto” era de 1.261, y la de 2013 –algo alarmante, la verdad- 875. Pero dando un paso más allá, y muy inquietantemente, ¡la destinada a equipos tecnológicos de apoyo a la información e Internet también ha disminuido! En 2010 eran 7.334 euros, y en 2013, 5.381. Lo peor, quizá, es que no hay ningún valor que haya aumentado con respecto a años anteriores y eso, insisto, que este es el año de la recuperación.

Estos son solo algunos ejemplos que contrastan meros datos, para comprenderlos hace falta un análisis más exhaustivo de las causas y factores que rodean y afectan a esas cifras. La gran pregunta que muchos preocupados por el ámbito cultural nos hacemos es… ¿qué pasará con ese 21% de IVA? Y es que cómo vamos a conseguir una sociedad más culta e inteligente, ¡si los que ponen los precios, los de arriba, no nos dejan! Clarísima y lógicamente: no es santo de su devoción fomentar y sustentar a una sociedad que piensa